Ante nuestra forma de entender el desarrollo de esta novedosa,
completa y variada Arte Marcial, vemos que no sólo puede beneficiar
a las personas con las capacidades motrices en perfecto estado,
sino, y no menos, a personas con disminuciones que, por desgracia,
en la mayoría de los casos se encuentran olvidadas o
marginadas en dichos aspectos.
Si bien nos hallamos ante una Arte Marcial, que habitualmente
asociamos a la lucha, la agresividad y la competitividad,
no es menos cierto que en todas ellas, en sus raíces y
fundamentos, están dotadas de profundas filosofías,
donde el ser humano, a través de su conocimiento,
consigue integrarse en su entorno y en si mismo.
Y en especial el Nanbudo, que nos permite aplicar
sus formas de manera específicamente concreta:
en la coordinación de movimientos, en la orientación,
en el conocimiento del cuerpo, en el aprendizaje y posterior
control de la correcta respiración... ofreciendo un gran
beneficio a este colectivo de personas, sin olvidar su
discapacidad, pero sin estar eternamente pendientes de
sus limitaciones, muchas veces exageradas e impuestas. |